Se estrena el primer centro sociosanitario con un modelo pionero para mejorar el bienestar de las personas mayores, en Aretxabaleta

21/01/2026

El Departamento de Salud del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa – a través de la Fundación Adinberri - y el Ayuntamiento de Aretxabaleta ponen en marcha este proyecto piloto que integra servicios sanitarios, sociales y comunitarios en un mismo espacio, apostando por la prevención, la coordinación y la atención personalizada de las personas mayores de 70 años 

Osakidetza ha identificado a 1272 personas mayores de 70 años que residen en Aretxabaleta, y, a través una valoración inicial, ha detectado a 146 personas dependientes, 46 frágiles y 505 robustas.

El proyecto, con vocación de extenderse a otros municipios de Euskadi, supone un cambio de paradigma en el sistema de cuidados, donde la persona ocupa un lugar central en la intervención, no solo como receptora de servicios, sino como sujeto activo de derechos y cuidados.

Con la puesta en marcha de este centro, el Departamento de Salud, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Aretxabaleta refuerzan su compromiso con un modelo de cuidados más humano, cercano, eficiente y sostenible, capaz de dar respuesta a los desafíos presentes y futuros del envejecimiento.

El Departamento de Salud del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa – a través de la Fundación Adinberri - y el Ayuntamiento de Aretxabaleta han puesto en marcha en el Centro de Salud de Osakidetza en Aretxabaleta el proyecto piloto POBA – Pertsonen Ongizatea Begirada Anitzetik Aretxabaleta, un innovador modelo de atención sociosanitaria que integra, por primera vez, los servicios sanitarios, sociales y comunitarios en un mismo espacio físico y bajo un enfoque de trabajo compartido. El objetivo es anticiparse a situaciones de fragilidad, mejorar la calidad de vida y promover el bienestar integral de las personas mayores de 70 años.

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y el alcalde de Aretxabaleta, Garikoitz Iturbe, han dado a conocer hoy este proyecto que nace con vocación de convertirse en un modelo de referencia extensible a otros municipios de Euskadi.

El consejero de salud, Alberto Martínez, ha remarcado que con este proyecto se abre una puerta a un nuevo modelo de cuidados, un modelo que mira al futuro con la convicción de que la salud y el bienestar son un derecho, y que solo se garantizan plenamente cuando se trabaja desde la prevención, desde la cercanía y desde la colaboración, clave para responder a los retos del envejecimiento. “Con esta primera experiencia de centro de salud con servicio sociosanitario integral damos un paso que define la marca Osakidetza. Una Osakidetza que cuida, que previene, que acompaña y que sitúa a las personas en el centro. Porque la salud nos une, y el bienestar, también”, ha afirmado Martínez.

La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, ha destacado la importancia del centro sociosanitario de Gipuzkoa por el cuidado integral y el bienestar de las personas mayores. “Esta primera iniciativa no es casual en Gipuzkoa  ya que, a través de Adinberri, estamos haciendo un esfuerzo colectivo importante por transformar el modelo de cuidados y de protección social a través de una atención más personalizada, innovadora y conectada con la comunidad”, ha explicado.

El alcalde de Aretxabaleta, Garikoitz Iturbe, ha señalado que el Ayuntamiento está apostando por el bienestar de las personas mayores, y este proyecto aporta mucho a la estrategia. "A pesar de que la relación entre los diferentes sistemas ha existido desde hace mucho tiempo, el paso hacia un trabajo común y una coordinación entre los servicios sociales municipales y el centro de salud de la localidad sin duda va a suponer un beneficio significativo para el pueblo", ha añadido.

POBA supone un cambio de paradigma en el sistema de cuidados, al pasar de un modelo principalmente reactivo a otro preventivo, proactivo, personalizado y coordinado, en el que los distintos sistemas —sanitario y social — actúan de forma conjunta y complementaria. La persona pasa a ocupar un lugar central en la intervención, no solo como receptora de servicios, sino como sujeto activo de derechos y cuidados.

Osakidetza ha identificado a 1272 personas mayores de 70 años que residen en Aretxabaleta, de los cuales cerca del 55% (729 personas) han participado en una valoración inicial a través de su Plan de Atención a las Personas Mayores (PAM) para clasificarlos en base a su tipología. Tras esta valoración, Osakidetza ha determinado que en Aretxabaleta estos momentos existen 146 personas dependientes, 46 frágiles y 505 robustas.

UN MODELO CENTRADO EN LA PERSONA DE CARÁCTER PREVENTIVO

El nuevo centro sociosanitario de Aretxabaleta materializa un modelo de cuidados plenamente integrado, entre los servicios sanitarios, sociales y comunitarios. Esta integración se produce tanto a nivel organizativo como en el propio espacio físico, facilitando la coordinación entre profesionales y ofreciendo una atención más temprana, cercana y eficaz a la ciudadanía.

De hecho, se encuentra en el mismo edificio que alberga el Centro de Salud de Osakidetza de Aretxabaleta, tres plantas están destinadas de manera exclusiva a al ámbito sanitario y la última planta está reservada para los servicios sociales municipales. Así, además de funcionar como centro de salud de Osakidetza, acoger también los citados servicios sociales con el fin de ofrecer una atención integral, desde un enfoque preventivo y centrado en la persona.

Entre las principales novedades del proyecto destaca la valoración integral y conjunta de las personas, que abarca aspectos sanitarios, funcionales, cognitivos, emocionales y sociales. A partir de esta evaluación tomando como referencia el Plan de Atención a las Personas Mayores de Osakidetza (PAM) y el Plan de atención individualizado de los servicios sociales se elabora un único Plan Individualizado de Atención Sociosanitaria, consensuado con la propia persona, que permite dar respuestas adaptadas a sus necesidades reales.

Asimismo, POBA apuesta de forma decidida por la prevención activa de la fragilidad, mediante la identificación precoz de riesgos como caídas, polifarmacia o deterioro cognitivo o casos de soledad, y el desarrollo de programas personalizados orientados a mantener la autonomía y retrasar situaciones de dependencia.

RESPUESTA A LOS RETOS DEL ENVEJECIMIENTO

El envejecimiento progresivo de la población y las lecciones aprendidas durante la pandemia han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la coordinación sociosanitaria, para evitar duplicidades y vacíos asistenciales y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

Este centro da respuesta a estos retos mediante un enfoque basado en la atención temprana, la continuidad asistencial y la coordinación efectiva entre los distintos agentes implicados, garantizando una respuesta rápida y adecuada también ante situaciones sobrevenidas o de emergencia, gracias a la definición de protocolos y circuitos claros de derivación.

UN PROYECTO CON VOCACIÓN DE FUTURO

En una primera fase, POBA se dirige a las personas de 70 o más años de Aretxabaleta, con especial atención a aquellas en situación de fragilidad. En el futuro, el modelo podrá extenderse a otros colectivos, como personas con discapacidad, con reducción de autonomía personal o en situación de desprotección o exclusión social, así como a la comunidad en general.

Entre los resultados esperados destacan una mayor coordinación entre los servicios sociales y sanitarios, el aumento de personas mayores con valoración multidimensional y plan personalizado, la reducción de institucionalizaciones evitables y, en definitiva, una mejora significativa de la autonomía, la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía.

Con la puesta en marcha del nuevo centro sociosanitario de Aretxabaleta, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Aretxabaleta refuerzan su compromiso con un modelo de cuidados más humano, cercano, eficiente y sostenible, capaz de dar respuesta a los desafíos presentes y futuros del envejecimiento.

Este proyecto se enmarca en la evolución de las políticas de salud de Euskadi,  plenamente alineado con las principales estrategias impulsadas por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, a través de su Dirección de Atención Sociosanitaria y Osakidetza, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Aretxabaleta; así como acorde con Pacto Vasco de Salud, que establece estrategias clave como la prevención y la promoción de la salud, la atención integral y la innovación organizativa de modelos asistenciales. Todo ello con el fin de mejorar el bienestar integral de la ciudadanía, tal y como recoge el Plan Estratégico de la Diputación Foral de Gipuzkoa y su Fundación Adinberri.

UN SOLO ESPACIO INTEGRADO

El primer centro sociosanitario de Euskadi se sitúa en el mismo edificio que alberga el centro de salud de Aretxabaleta, el último centro de Osakidetza en abrir sus puertas junto con el centro de salud de Oion. Comenzó su actividad el pasado mes de julio para dar servicio a los más de 7.000 habitantes del municipio guipuzcoano. Este nuevo recurso, en el que el Departamento de Salud ha invertido cercana a los 5 millones de euros, se encuentra distribuido en cuatro plantas, de las que tres están destinadas de manera exclusiva a al ámbito sanitario, con 21 salas de consultas, en las que se ubican además de los servicios de Medicina de Familia y Enfermería, otros como el área de Pediatría; y la última planta está reservada para los servicios sociales municipales.

Así, además de funcionar como centro de salud de Osakidetza, acoger también los citados servicios sociales con el fin de ofrecer una atención integral, desde un enfoque preventivo y centrado en la persona. En total son más de 2.000 metros cuadrados útiles que aumentan notablemente la capacidad asistencial y cuadriplican el espacio respecto a las anteriores instalaciones.